fbpx

Un día dedicado al enfermo

  • En la festividad de la Virgen de Lourdes para promover la solidaridad con las personas que padecen una enfermedad

En el año 1992 el Papa Juan Pablo II decidió que cada 11 de febrero se celebrara la Jornada Mundial del Enfermo, debido a que este mismo día se corresponde con la festividad católica de la Virgen de Lourdes; a quién se le ha acreditado una amplia variedad de milagros en la cura de muchas personas que tenían sus días contados.

 

Durante este día se busca que toda persona se solidarice con los enfermos de su comunidad, llevándoles no solo medicinas, sino también sosiego y caridad cristiana

 

Aunque la mayoría de los católicos deciden dedicar toda la velada para orar por sus familiares enfermos o por los enfermos del mundo, una buena forma de llevar alivio a las personas que sufren por algún mal de salud, es simplemente visitarlos y llevarle un hálito de esperanza, así como recaudar fondos o medicinas para los más necesitados o simplemente dedicar algo de tiempo y crear actividades que les hagan olvidar por un segundo la condición en la que se encuentran o que están internados en un centro de salud.

 

Con motivo de la Jornada, el papa dirige un mensaje cada año. Para el 2020, el papa Francisco dice en su reflexión: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11,28) que indica el camino misterioso de la gracia que se revela a los sencillos y que ofrece alivio a quienes están cansados y fatigados.