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Día Mundial del Riñón

La prevención es importante para evitar los males renales

Cada segundo jueves, Día Mundial del Riñón, es una oportunidad para crear conciencia sobre la importancia de los riñones y reducir el impacto de la enfermedad renal.

UN PROBLEMA DE SALUD GLOBAL.

Se trata de una enfermedad no transmisible (ENT) y actualmente afecta a alrededor de 850 millones de personas en todo el mundo. Uno de cada diez adultos padece enfermedad renal crónica (ERC). La carga global de ERC está aumentando y se prevé que se convierta en la quinta causa más común de años de vida perdidos en todo el mundo para 2040.

UNA ENFERMEDAD COSTOSA.

La enfermedad renal crónica es una causa importante de gastos catastróficos para la salud.” Los costos de diálisis y trasplante consumen del 2 al 3% del presupuesto anual de atención médica en países de altos ingresos; gastado en menos del 0.03% de la población total de estos países. En los países de bajos y medianos ingresos, la mayoría de las personas con falla renal tienen acceso insuficiente a diálisis y trasplante de riñón que salvan vidas.

LA PREVENCIÓN ES CLAVE.

Esta enfermedad se puede prevenir y la progresión a la enfermedad renal en etapa terminal se puede retrasar con el acceso apropiado a diagnósticos básicos y tratamiento temprano. Es necesario aumentar la conciencia de la importancia de las medidas preventivas en las poblaciones, los profesionales y los responsables políticos. La campaña 2020 destaca la importancia de las intervenciones preventivas para evitar el inicio y la progresión de la enfermedad renal.

TRES DEFINICIONES.

La prevención primaria es importante, porque implica intervenir antes de que ocurran los efectos en la salud en un esfuerzo por prevenir la aparición de enfermedad renal antes de que comience el proceso de la enfermedad. La prevención secundaria sugiere medidas preventivas que conducen a un diagnóstico temprano y un tratamiento rápido de la enfermedad renal para prevenir el desarrollo de problemas más graves; y la prevención terciaria indica el manejo de la enfermedad renal después de que esté bien establecida para controlar la progresión de la enfermedad y la aparición de complicaciones más graves. Específicamente, la prevención primaria de la enfermedad renal requiere la modificación de los factores de riesgo, incluida la diabetes mellitus y la hipertensión, las dietas poco saludables, las anomalías estructurales del riñón y las vías urinarias, y / o los niveles de nefrotoxicidad.